Detrás de un "no se", se esconde un "puta madre, ¿cómo lo digo?"
viernes 25 de septiembre de 2009
lunes 14 de septiembre de 2009
martes 8 de septiembre de 2009
Dieciocho horas en un automóvil son imperceptibles cuando se trata de un familiar. El agotamiento y la incomodidad se miniaturizan siempre que existe una meta. Su meta era llegar a Killeen, Texas desde la Ciudad de México en una camioneta.
El recorrido comenzó a las 5 am. Los pasajeros intercambiaban turnos para manejar. El paisaje de la carretera era hermoso. Ella lo disfrutó en los momentos que dejaba de dormitar. Se ponía sus lentes, y observaba los bellos contrastes que ofrecía el camino.
Solo hicieron dos paradas histéricas para cargar gasolina, aprovechadas para correr al baño. La escala más grande hasta entonces fue en el Puente Internacional de Columbia, la frontera entre Laredo y Nuevo Laredo. Como siempre, pasó sin ningún problema y reanudó su recorrido por Estados Unidos.
Llegó a su destino cerca de las 11 de la noche. La familia aguardaba su llegada. Ella se sentía feliz, pero nerviosa al mismo tiempo. En dos días sería la boda de su hermano.
Ella se encontró con su hermana, que decidió invitarla a pasar el fin de semana a su lado y con una prima que Ella, todavía no conocía. Esa noticia alivió su corazón.
Platicó con ellas hasta la madrugada y cuando al fin se decidieron a dormir, Ella no pudo soportar los ronquidos de su hermana. Ella fue la primera en despertar, y darse un baño para aprovechar el desayuno matutino del hotel.
Ese día sirvió para que Ella comprara el atuendo que usaría al día siguiente. El vestido estaba escondido entre mucha ropa, pero Ella, era cazadora de ofertas. Cuando lo vio, supo era el indicado.
La tarde transcurrió como debía transcurrir, y el día de la boda llegó como se esperaba.
El 5 de septiembre, los novios unieron sus vidas, en una ceremonia en la que Ella, no estuvo presente, porque tardó mucho tiempo arreglando su cabello.
El recorrido comenzó a las 5 am. Los pasajeros intercambiaban turnos para manejar. El paisaje de la carretera era hermoso. Ella lo disfrutó en los momentos que dejaba de dormitar. Se ponía sus lentes, y observaba los bellos contrastes que ofrecía el camino.
Solo hicieron dos paradas histéricas para cargar gasolina, aprovechadas para correr al baño. La escala más grande hasta entonces fue en el Puente Internacional de Columbia, la frontera entre Laredo y Nuevo Laredo. Como siempre, pasó sin ningún problema y reanudó su recorrido por Estados Unidos.
Llegó a su destino cerca de las 11 de la noche. La familia aguardaba su llegada. Ella se sentía feliz, pero nerviosa al mismo tiempo. En dos días sería la boda de su hermano.
Ella se encontró con su hermana, que decidió invitarla a pasar el fin de semana a su lado y con una prima que Ella, todavía no conocía. Esa noticia alivió su corazón.
Platicó con ellas hasta la madrugada y cuando al fin se decidieron a dormir, Ella no pudo soportar los ronquidos de su hermana. Ella fue la primera en despertar, y darse un baño para aprovechar el desayuno matutino del hotel.
Ese día sirvió para que Ella comprara el atuendo que usaría al día siguiente. El vestido estaba escondido entre mucha ropa, pero Ella, era cazadora de ofertas. Cuando lo vio, supo era el indicado.
La tarde transcurrió como debía transcurrir, y el día de la boda llegó como se esperaba.
El 5 de septiembre, los novios unieron sus vidas, en una ceremonia en la que Ella, no estuvo presente, porque tardó mucho tiempo arreglando su cabello.
domingo 9 de agosto de 2009
El rechazado
Se que me arrepentiré pronto, lo se. La boda es dentro de tres semanas, no debería estar tentada a hacerlo. Se que a ‘el no le gustara, ni a nadie. Podría quedar en ridículo por esto si alguien se enterara, pero ya no puedo mas. Las ganas de esa azúcar, se han vuelto incontrolables, la sed de ese jugo de esa miel no se me quita. Estoy muriendo del deseo. La abstinencia de los últimos seis meses me vuelve loca. Se que me prometí a mi misma no hacerlo, por lo menos hasta la luna de miel, pero es inútil. Su aroma me ha hechizado, lo devorare todo, hasta que no quede rastro. Las piernas me tiemblan, siento un mar en mi boca. Pronto mis labios lo palparan
-Mmmmmh- Es delicioso. Me siento tan culpable, tan sucia, tan descarada… pero su aroma, su delicioso aroma… otra rebanada y borrare el rastro con menta, con mucha menta, hielos y lechuga.
Dios! ¿Porque lo hice? ¿Porque después de tantos meses y rutinas me di por vencida? Ya me imagino, parada en las zapatillas blancas de once centímetros, dos horas antes del gran día, con mi cuerpo desnudo, las medias abrazadas a mis piernas, y el collar de la abuela puesto deslumbrante, con mi vestido blanco con bordado de oro y swarovski. Primero una pierna, luego la otra, el vestido sobre mi pecho, adornando mis suculentos pechos y mi cabello dorado, solo para él. Los botones de la espalda. Uno, dos, trees… treees… treeees! No cierra! Mi vestido de dos mil ochocientos cincuenta dólares, no cierra. Sabía que no debía haber comido ese pinche pastel. Voy a necesitar un listón!.
-Mmmmmh- Es delicioso. Me siento tan culpable, tan sucia, tan descarada… pero su aroma, su delicioso aroma… otra rebanada y borrare el rastro con menta, con mucha menta, hielos y lechuga.
Dios! ¿Porque lo hice? ¿Porque después de tantos meses y rutinas me di por vencida? Ya me imagino, parada en las zapatillas blancas de once centímetros, dos horas antes del gran día, con mi cuerpo desnudo, las medias abrazadas a mis piernas, y el collar de la abuela puesto deslumbrante, con mi vestido blanco con bordado de oro y swarovski. Primero una pierna, luego la otra, el vestido sobre mi pecho, adornando mis suculentos pechos y mi cabello dorado, solo para él. Los botones de la espalda. Uno, dos, trees… treees… treeees! No cierra! Mi vestido de dos mil ochocientos cincuenta dólares, no cierra. Sabía que no debía haber comido ese pinche pastel. Voy a necesitar un listón!.
jueves 23 de julio de 2009
No le digas a Mr. Snow!!
-Asi se gana en verde- Dijo mi hermana mientras le contaba amargamente lo que me veia forzada a hacer en mi nuevo trabajo.
Si, soy asalariada, y si, soy ilegal.
Llegue como muchos, con visa de turista, y un security number falso a mi primer trabajo. Trabajo de adevis, con cheque, pago de impuestos y toda la cosa, que gracias a Dios, solo es temporal.
En la heladeria donde trabajo, el espanglish es cosa de todos los dias, es una aberracion, porque de los dos idiomas, no se hace uno. Se van desgastando poco a poco , las palabras, la pronunciacion, la gramatica en si. Fue horrible escucharme decir -Me pasas el fresa-cheescake, porfa?? O a las Salvadorenias diciendo que el nuevo sabor de helado es el "Boooorder cake" (Si, booorder, como de frontera, nada que ver con birthday).
Mi jefe, es igualito a Don Cangrejo (el de Bob Sponja), solo que version latina, super codo, y un poquito mafioso. Llega esporadica, y sigilosamente en su toyota negro, chequea el bisnes, se sirve un helado, y se va a su oficina (que realmente es un congelador y un banquito), y a hacer cuentas toda la tarde, hasta que se aburre, yo creo, se da otra vuelta por sus otros negocios y regresa. Tiene la lana hecha el senior, hasta eso, pero NADIE le quita el credito. Es super machetero el Don.
Tambien hay una chava que presume de ser gringa, y si le preguntas su nacionalidad, dice -emmhh mish papahhs son de Mexicoou,- Pero ya entrando en confianza te suelta todo, y dice que nacio en Durango, vivio en Chihuahua, y a todos les dice que nacio en Texas, porque ya tiene su green card, y siempre cuenta historias de la carcel, golpes y deportados. La verdad me da miedo, y un poquito de pena.
Trabajar en Estados Unidos, me ha cambiado mucho el paradigma. Antes criticaba mucho a los que se iban en busca de "mejores oportunidades" y la chingada, y creo que ahora los entiendo. Es cierto que como se gana se gasta, (asi es el sistema) pero tambien es cierto que la paga de una hora de trabajo aqui es mucho mas que un dia completo en Mexico, y eso nadie me lo puede negar. Aqui encontre trabajo (under the table) en 4 dias, eso en mi ciudad eso no sucede. Con medio dia de mi sueldo, me pude comprar una bolsa NINE WEST. En Mexico, ?que? Una coca??
Claro que seguramente yo no tendria un salario minimo en mi pais, ?y la gente que si? Y de hecho estoy estudiando, para no tener que hacer raspados el resto de mi vida. Quiero ser asquerosamente rica, pero ese es otro asunto.
Es raro. La gente de aqui es alguien, pero es nadie a la vez. Hay tantas culturas que podria decir que es una sociedad aculturizada. En mi experiencia puedo decir que los grupos que mas se discriminan entre si son los "marginados", llamese negros, latinos o asiaticos. Generalmente a los gringos ya ni les importa.
Pero bueno, en el trabajo hay una flaca con cabello gris, que me cae re-bien.
Continuara...
Etiquetas:
prometo corregir la ortografia proximamente
martes 21 de julio de 2009
lunes 20 de julio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

